5 alimentos y nutrientes para mantener la próstata sana

Algunas plantas y nutrientes ayudan a proteger esta glándula masculina. En este artículo, descubrirás lo que son y cómo beneficiarte de ellas.

1. La palma enana americana

Los frutos de la palma enana americana (Sabal serrulata) ejercen un efecto antiinflamatorio sobre la próstata. Además, su mecanismo de acción hormonal impide la proliferación de andrógenos en el tejido prostático, por lo que son eficaces en el tratamiento de la hipertrofia o el adenoma de la próstata.

También reducen las molestias urinarias del síndrome prostático: disuria (dificultad para orinar), frecuencia (necesidad de orinar a menudo) y tenesmo vesical (sensación de micción permanente). La dosis habitual oscila entre 210 y 420 mg al día de extracto de bayas.

2. Granada

Sus polifenoles inhiben la proliferación de las células cancerosas regulando los genes que afectan a la síntesis de andrógenos. En jugo o extracto seco, 2-3 vasos o 400-800 mg al día.

3. Licopeno

Este carotenoide, un antioxidante presente sobre todo en los tomates rojos, reduce los niveles de PSA en el suero y el daño oxidativo en el tejido de la próstata. De 5 a 30 mg diarios.

4. Semillas de calabaza

Tanto ellos como el aceite son antiinflamatorios y facilitan la micción. Previenen y reducen la hiperplasia benigna.

Un puñado de semillas o dos cucharaditas de aceite al día.

5. El zinc y el selenio

Los frutos secos son ricos en estos dos oligoelementos protectores de la próstata. Se recomienda tomar entre 30 y 50 mg de zinc al día, y entre 50 y 400 microgramos de selenio.

Cuando la próstata se agranda o se inflama

La próstata, la glándula masculina que rodea el cuello de la vejiga y una porción de la uretra, se encarga de verter el líquido prostático en la uretra para que se mezcle con los espermatozoides al eyacular y favorecer el desplazamiento de los mismos.

Cuando aumenta de tamaño puede causar grados variables de obstrucción uretral. Los síntomas de una condición prostática son una mayor necesidad de orinar, especialmente por la noche, la dificultad de expulsar o retener la orina, la pérdida de volumen o las pérdidas.

En los hombres jóvenes o de mediana edad, la condición más común es la inflamación por una infección, mientras que en los mayores de 50 años es la hipertrofia o el crecimiento exagerado de la glándula. La prostatitis bacteriana aguda suele deberse a microorganismos presentes en la orina (E. coli o Klebsiella, entre otros).

Aparece de forma espontánea y, junto con los síntomas anteriores, puede provocar fiebre, escalofríos y dolor. Por el contrario, la prostatitis crónica no suele dar síntomas y sólo a veces se perciben molestias perineales, dolor lumbar u obstrucción urinaria.

La hipertrofia de próstata afecta a la mayoría de los hombres de 50 años. Cuando la glándula se agranda, comprime la uretra y causa dificultades para orinar. Es una condición benigna que no está relacionada con el cáncer de próstata, aunque a veces pueden manifestarse juntas.

Las causas de la hipertrofia son hormonales, pero ciertos alimentos pueden retrasarla o aliviarla, mientras que los que irritan el tracto urinario la agravan.

Para proteger la próstata y evitar infecciones, aquí hay algunos consejos:

  • No beba alcohol.
  • Vaciar la vejiga con frecuencia durante el día y, sobre todo, antes de dormir.
  • Evite el sedentarismo, el estreñimiento, las flatulencias, el frío y la humedad.
  • Acuéstese un rato en posición horizontal después de comer.

Tés útiles contra la prostatitis

Para tratar los diferentes problemas de retención de la próstata y de la orina, puede beber varias tazas al día de esta tisana, que combina plantas diuréticas y antisépticas.

  • Mezcle 30 g de bayas de sabal trituradas con la misma cantidad de cola de caballo y gayuba.
  • Si hay inflamación del tracto urinario, añada 15 g de buchu.
  • Se vierten tres cucharadas de la mezcla en un litro de agua y se hierve durante un par de minutos.
  • Déjela reposar tapada durante otros diez minutos, cuélela y bébala a lo largo del día.