6 Trastornos de salud relacionados con la ingesta de azúcar

Si no ha “comprobado su azúcar” durante un tiempo, puede que sea el momento de hacerlo. No es necesario ser diabético para tener en cuenta estos datos y el nivel de glucosa en la sangre está estrechamente relacionado con diferentes aspectos de la salud de la mujer.

Incluso se ha observado que su concentración suele variar ligeramente a lo largo del ciclo menstrual.

En general, cuando la cantidad de estrógeno aumenta – una semana antes de la menstruación – la glucosa tiende a disminuir y eso es lo que causa el “antojo dulce” durante esos días.

Además, se cree que antes de un aumento específico de la progesterona, las células se vuelven “resistentes” a la insulina y el nivel de azúcar puede aumentar. El problema es que también existe la relación inversa: una alteración de la glucosa (tanto ligera como grave) sin control puede afectar a sus hormonas y, en consecuencia, su salud puede verse afectada.

Las mujeres son más propensas al exceso de glucosa

El azúcar no es tóxico, es el exceso de azúcar lo que tiene efectos negativos en la salud. No se debe abusar de ella, porque demasiada sacarosa puede conducir a la obesidad, que también está relacionada con los trastornos coronarios y el síndrome metabólico.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el consumo de azúcar sea muy moderado: indica como tolerable unos 50 g de sacarosa al día y como aconsejable un máximo de 25 g, algo que difícilmente se cumple.

Y es que tener niveles elevados de glucosa se ha relacionado con la diabetes, las caries o la hipertensión, entre otros problemas de salud. Pero diferentes estudios sugieren que el organismo femenino es más sensible a estos excesos y se ha visto que su falta de control en algunos casos causa más “estragos”. Aquí hay seis trastornos que pueden estar relacionados con el consumo de azúcar.

Más predisposición a la obesidad

Se ha demostrado que las mujeres sienten una especial debilidad por los dulces. Las hormonas son responsables, al menos en parte, ya que su aumento en la fase premenstrual las lleva a comer más y a consumir alimentos dulces, debido a la caída del nivel de azúcar en la sangre.

Pero, además, el exceso de glucosa puede acumularse en forma de grasa y como el cuerpo de la mujer tiende a almacenarla especialmente – acumula aproximadamente un 10% más de grasa corporal que el hombre – ese exceso puede derivar más fácilmente en la obesidad, especialmente abdominal.

Aumento del riesgo para el corazón

El simple hecho de acumular una mayor cantidad de grasa ya predispone además de sufrir de diabetes. Y debe saber que esta enfermedad aumenta entre 3 y 7 veces el riesgo de que las mujeres desarrollen alguna enfermedad coronaria, una proporción mayor que en los hombres.

Según una investigación, este riesgo aumenta después de la menopausia, ya que la secreción pancreática de la sustancia que facilita el metabolismo de la glucosa (insulina) disminuye y la resistencia a ella aumenta, lo que significa que el cuerpo necesita más de esta sustancia para hacer la misma función.

Por otro lado, la hiperglucemia hace que los triglicéridos y el colesterol LDL (el “malo”) aumenten en la sangre. También hay una mayor acumulación de grasa alrededor de las vísceras, como el corazón, y un aumento de la presión sanguínea, lo que provoca un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Trastornos femeninos que empeoran con el azúcar

También un exceso de glucosa puede aumentar la predisposición a sufrir otros trastornos femeninos como los siguientes:

Infecciones fúngicas

¿Qué hacer con los hongos vaginales recurrentes? Una de las soluciones podría ser beber menos azúcar. Resulta que los hongos también pueden proliferar en la mucosa vaginal si la concentración de azúcar en la sangre de una mujer es alta.

Cuando esto ocurre, se altera el equilibrio de la flora vaginal y, en consecuencia, el pH, lo que favorece la proliferación de infecciones fúngicas.

Síndrome de ovario poliquístico

Este trastorno hormonal (que provoca entre otras cosas acné y caída del cabello, crecimiento del pelo e infertilidad) afecta a entre el 6 y el 10% de la población mundial de mujeres.

La obesidad puede estar en su origen, pero un estudio reciente publicado en el “American Journal of Clinical Nutrition” demuestra la eficacia de las dietas de baja glicemia para prevenir el Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOPQ).

Eso explicaría por qué en muchas mujeres con este trastorno (entre el 50 y el 70% de los casos) hay un aumento de la insulina.

Tumores ginecológicos

Una mayor concentración de glucosa en la sangre podría predisponer (si se añade a otros factores de riesgo) a padecer cáncer de ovario. También se ha observado que existe un mayor riesgo de cáncer de mama si se ingieren muchos alimentos con almidón (lo que provoca un aumento del azúcar tras su ingestión) y productos azucarados.

Una mayor concentración de azúcar en la sangre puede predisponer al cáncer de ovario, de mama y colorrectal

Por otro lado, un estudio reciente del Albert Einstein College of Medicine en los Estados Unidos ha descubierto que las mujeres con más azúcar en la sangre corren un mayor riesgo de padecer cáncer colorrectal.

Fatiga y agotamiento

Si hay hiperglucemia, el cuerpo libera hormonas del estrés (cortisol y epinefrina) para reducir su nivel. Estos altibajos hormonales pueden causar sensaciones de fatiga, dolores de cabeza y cambios de humor (irritabilidad y estrés).

Incluso hay expertos que sugieren que puede causar una disminución del deseo sexual femenino.

Los síntomas de tener un alto nivel de azúcar

Se estima que el 50% de las personas con diabetes 2 no se dan cuenta porque la hiperglucemia puede pasar desapercibida. Una prueba de glucosa te sacará de dudas, pero estar al tanto de los detalles puede darte pistas:

  • ¿Comes mucho pero estás más delgado? Es común en las personas que sufren de hiperglucemia sentir un hambre voraz entre horas y, aún así, experimentar una pérdida de peso. A veces también tienen náuseas.
  • ¿Tienes mucha sed y ganas de orinar? Puede ocurrir si tiene un nivel alto de glucosa, especialmente si añade síntomas de somnolencia, problemas de visión borrosa o piel seca.