7 razones por las que debes tener cuidado con los diuréticos

Algunas personas piensan erróneamente que los diuréticos no hacen daño y que se pueden tomar a la ligera, incluso con el único propósito de “desinflarse”.

Pero no olvides que son medicamentos y que, incluso cuando son prescritos por el médico (para tratar la insuficiencia cardíaca, la hipertensión, la cirrosis…), pueden tener efectos secundarios. Aquí hay siete de ellos:

1. Existe un riesgo de deshidratación

¿Sabe cómo funcionan la mayoría de los diuréticos utilizados contra la hipertensión? Actúan sobre los riñones, aumentando la producción de orina y la micción por diferentes mecanismos.

Al perder agua, el volumen de la sangre se reduce y, a medida que circula menos líquido por las arterias, la presión sanguínea disminuye.

  • Tenga en cuenta… Tomarlos para perder peso es un error: los diuréticos no queman la grasa, lo único que hacen es eliminar el agua del cuerpo, con el consiguiente riesgo de deshidratación.
  • Si tiene que tomarlas… Preste atención a los síntomas de la deshidratación: piel y boca secas, ojos hundidos, orina oscura…

2. Pueden causar mareos

Los diuréticos más potentes pueden causar mareos. La razón es que algunos de sus ingredientes activos son ototóxicos, lo que significa que pueden tener un efecto nocivo en el oído, y que en algunas personas (el riesgo aumenta con la edad) causa pérdida de equilibrio.

  • Tenga en cuenta… La eliminación de vitaminas y minerales en la orina puede provocar cierta desnutrición (especialmente cuando se toma sin control médico), y eso también facilita los mareos.
  • Si tienes que tomarlos… Se ha demostrado que la combinación de diuréticos con antinflamatorios y en particular con ácido acetilsalicílico aumenta el riesgo de sufrir vértigo, porque estos fármacos también son ototóxicos.

3. Afectan al corazón

La mayoría de los diuréticos hacen que pierdas potasio. La falta de este mineral (además de causar debilidad, calambres, dolor muscular) puede influir en el latido del corazón y facilitar la aparición de arritmias cardíacas.

  • Tenga en cuenta… Cuando se los recomiende, el médico revisa los niveles de potasio y prescribe suplementos si es necesario. Pero tomarlos sin supervisión médica puede llevar a poner al organismo, en este caso al corazón, en una situación grave.
  • Si tiene que tomarlas… Se ha visto que las arritmias que se producen al tomar diuréticos son más probables después de practicar ejercicio intenso en lugares donde hace calor. Evítelo.

4. Hacen que la piel sea más sensible

Algunos diuréticos hacen que la piel sea más sensible al sol, lo que favorece las quemaduras, las irritaciones…

  • Tenga en cuenta… Un estudio reciente de la Sociedad Danesa contra el Cáncer sostiene que algunos de estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de cáncer de piel.
  • Si tienes que tomarlas… Protégete adecuadamente durante las horas de mayor radiación solar.

5. Pueden dañar sus riñones

Ciertos diuréticos se utilizan para tratar los trastornos renales. Pero otros pueden perjudicarlo: una repentina caída de agua en el cuerpo obliga a éste a trabajar más.

Si tiene que tomarlos… Evite los antinflamatorios si además del diurético le han recetado píldoras para el corazón de tipo ACE. La combinación de los tres aumenta el riesgo de sufrir una insuficiencia renal.

6. Pueden provocar dolores articulares

Estos medicamentos pueden hacer que pierda calcio en la orina y eso aumenta el riesgo de osteoporosis. También facilitan que el ácido úrico inflame las articulaciones (gota).

Si tienes que tomarlos… Intenta comer alimentos ricos en calcio y vitamina D, y evita las carnes rojas.

7. Pueden hacer que te sientas cansado

Cuando los tomas, la frecuencia de la micción aumenta mucho. Y en la orina se eliminan las vitaminas y minerales, lo que a veces provoca una reducción de la energía.

Además, perder potasio es fácil de sufrir calambres nocturnos. Eso (y las ganas de orinar) interrumpe el sueño.

Si tiene que tomarlos… Debe tener en cuenta que algunos alimentos o bebidas con acción diurética pueden “sumarse” a los efectos de la droga, lo que aumenta el riesgo de sufrir esos efectos adversos.

¡Pregúntele a su médico primero!

Nunca tomes diuréticos por tu cuenta. Y si el médico los prescribe, evita combinarlos con alimentos o bebidas muy diuréticos.

  • Plantas diuréticas. Cola de caballo, diente de león, té verde, café… Son plantas drenantes de las que no se debe abusar si se toman estas drogas.
  • Algunos alimentos como los espárragos, el apio, la col, los puerros, las cebollas… son muy diuréticos. Los caldos depurativos basados en ellos pueden no ser adecuados.

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