7 signos visibles de que puede tener una enfermedad cardíaca

En las enfermedades cardiovasculares, como en casi todas las enfermedades, es mejor prevenir que curar. Mantener un estilo de vida saludable y controlar regularmente los niveles de colesterol y glucosa, la presión sanguínea y un electrocardiograma es esencial para reducir el riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca o si ya la padece, ésta empeora.

Hay una serie de signos que son visibles a simple vista en nuestro cuerpo y que podrían alertarnos de que tenemos un factor de riesgo cardiovascular.

En este artículo, descubrirá los siete más comunes. No te asustes si reconoces alguna de ellas, ve al médico para controlar tu salud y corregir aquellos hábitos que te están perjudicando.

1. Arrugas profundas en la frente

En la mayoría de los casos, las arrugas en la frente se deben a la edad o a la repetición de gestos como levantar las cejas o fruncir el ceño.

Sin embargo, una investigación presentada en el último congreso de la Sociedad Europea de Cardiología sostiene que las personas que tienen arrugas horizontales más abundantes y profundas de lo que correspondería a su edad pueden tener un riesgo 10 veces mayor de morir por enfermedad cardiovascular.

El estudio hizo un seguimiento de 20 años de 3.200 adultos, que inicialmente estaban sanos y tenían 32, 42, 52 y 62 años de edad.

2. Golpes en los párpados

La Dra. Amelia Carro, miembro de la Sociedad de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardíaca, está de acuerdo en que todavía es prematuro asociar las arrugas de la frente con el riesgo cardiovascular: “Se necesitan más estudios para validarlo, por ejemplo realizando las pruebas en una población más amplia y teniendo en cuenta factores como las condiciones climáticas, la exposición al sol, el tipo de piel…”.

Explica otros signos que han sido validados por diferentes estudios y que ya han sido reconocidos por los cardiólogos.

Uno de ellos es la aparición de quistes o bolsas de grasa en los párpados, llamados xantelasmas.

“Para los especialistas, es una señal obvia de que esta persona tiene colesterol alto”, dice el Dr. Carro. Además, aclara que no sólo aparecen en los párpados: “También puede haber depósitos de colesterol en otras partes del cuerpo, como los tendones”.

3. Arco senil en el iris de los ojos

El arco senil o gerontoxon es una opacidad blanca, amarilla o grisácea en forma de anillo en el borde exterior del iris.

Suele aparecer con la edad, pero cuando se produce en personas más jóvenes, suele indicar que tienen niveles altos de colesterol y depósitos en las arterias (aterosclerosis).

4. Pliegue en el lóbulo de la oreja

Es otra de las señales que los especialistas ya consideran un marcador de enfermedad cardiovascular. Una configuración anormal del lóbulo de la oreja, que consiste en tener una raya, muesca o pliegue diagonal que atraviesa el lóbulo, suele asociarse con la enfermedad cardíaca isquémica.

Según un estudio realizado en 2014, el 45,8% de los pacientes con antecedentes de ataque cardíaco tenían este pliegue en las orejas, así como el 48,9% con antecedentes de accidente cerebrovascular.

5. Enfermedad periodontal

La relación entre la periodontitis y las enfermedades cardiovasculares también está bien documentada. De hecho, no sólo puede advertir sobre ella, sino que puede agravarla.

“Si le sangran mucho las encías o tiene una mayor sensibilidad en los dientes, debe consultar a un médico. Cuidar la salud bucal es mucho más importante de lo que pensamos”, advierte el Dr. Carro.

6. Golpeteo de uñas

El apaleamiento de las uñas, también conocido como apaleamiento digital, es un agrandamiento de las falanges finales de los dedos, con un engrosamiento debajo de las uñas que hace que éstas se curven hacia abajo.

Es otro de los signos que puede alertar de enfermedades cardíacas congénitas, especialmente en los niños, cuando se produce en los adultos, puede deberse a enfermedades cardiovasculares así como a enfermedades pulmonares o cáncer de pulmón.

7. La señal más importante: la circunferencia abdominal

Lo hemos dejado para el último lugar porque es la señal de alerta cardiovascular más extendida. A pesar de ello, no se le suele dar la importancia que se merece.

“Todos estos signos que hemos explicado se tienen muy en cuenta y se consultan con el médico y se toman medidas, pero la acumulación de grasa en el abdomen es la señal más fiable y evidente a la vista de que existe un alto riesgo cardiovascular. La gente no sabe lo grave que es ni lo que sucede”, comenta el Dr. Carro.

El cardiólogo explica que comprobarlo es tan fácil como tomar una cinta métrica y medir la circunferencia abdominal a la altura del ombligo.

Si la cifra supera los 102 cm en los hombres y los 88 cm en las mujeres, existe un riesgo cardiovascular.

“La grasa abdominal se asocia con un aumento del colesterol y los triglicéridos, resistencia a la insulina, un peor control de la glucosa y un mayor riesgo de diabetes, así como hipertensión, trastornos hormonales, trastornos de la tiroides… No es una cuestión estética, sino para prevenir el riesgo de enfermedades cardiovasculares”, advierte el Dr. Carro.

Recuerde que las pruebas son importantes para prevenir, pero no para curar! Si la persona no hace su parte con hábitos de vida saludables, cuidando la comida, haciendo ejercicio, controlando el estrés, dejando el tabaco y descansando lo suficiente… lo único que se conseguirá al repetir los análisis es que empeoren con el tiempo.