Los dolores de espalda y cervical son muy comunes, cuando tenemos unos cuantos añitos, sin embargo no hay edad estipulada para empezar a padecerlos. La mayoría de estos padecimientos están asociados a malas posturas al sentarnos, la posición que adoptamos al caminar  y al colchón que soporta nuestro cuerpo en las noches. Este último es el tema que nos atañe en esta oportunidad.

La columna vertebral está formada por vértebras que en conjunto forman una gran curva que permite que pueda. Los dolores de espalda y de la cervical recurrentes vienen dados por cambios degenerativos que se han ido formando con el tiempo en las vértebras.

Los colchones y los equipos de descanso en general como almohadas y base de la cama, tienen que estar en buen estado para poder garantizar a los usuarios un descanso reparador. Si notas que al levantarte en las mañanas sigues agotado, con la espalda y cuello contraídos, debes verificar principalmente en qué estado se encuentran el colchón en que duermes.

¿Cuándo debes reemplazar tu colchón por otro?

Desde hace algunos años estudios científicos han ratificado la importancia de un buen colchón para eliminar o mitigar los dolores de espalda, tal es el caso de la investigación independiente realizada por el Dr. Bert Jacobson, docente de la Universidad de Oklahoma, quien asegura que existe un vínculo muy estrecho entre un colchón de calidad y el descanso reparador de las noches. Además de ello, afirma en el estudio que reemplazar el colchón deteriorado por uno nuevo, puede disminuir hasta en un 63 % los dolores de espalda.

La vida útil de un colchón es determinada por los fabricantes según lo que arrojan las pruebas de la industria, pero ¿es ese resultado confiable? La mayoría de las pruebas son hechas con objetos pesados que solo permiten evaluar la resistencia del peso que tienen los colchones, sin embargo, es difícil determinar el tiempo que durará un colchón de acuerdo a la frecuencia con que es usado y como ha sido tratado, por lo que asegurar que tendrá un colchón por 5, 10 o 15 años, dependerá del mantenimiento y cuidado que le realice.

Es recomendable observar los cambios que va presentando el colchón en el tiempo, si al levantarte observas que la marca de tu cuerpo queda hundida en la esponja, debes ir pensando en sustituirlo por otro, debido a que el mismo colchón te está alertando de que carece de la firmeza suficiente para sostener tu cuerpo, ni hablar si duermes acompañado, lo más probable es que se hunda más con doble peso.

Asimismo, deberás verificar los años que tiene tu colchón y el material con el cual fue fabricado, y dependiendo de si te ha ocasionado dolores en la espalda o en alguna otra parte del cuerpo, optar por otro modelo mucho más resistente, que te ayude a mejorar o quitar esas dolencias.

El mejor colchón para evitar dolores de espalda y cervicales

El mejor colchón para evitar dolores de espalda y cervicales

El tipo de colchón importa

Conocer las características de los materiales que conforman los colchones es importante, has de probar algunos para determinar cuál es el que beneficia a tu espalda. Aquí te describo brevemente los modelos de colchones más comunes para que vayas a tu tienda preferida y hagas tu elección: los colchones fabricados de latex, son muy elásticos y de fácil adaptabilidad. Los de viscoelástica, son blandos pero con un buen apoyo pueden ser perfectos para los usuarios que suelen dormir de lado, ya que moldean el cuerpo sin que aparezcan los puntos de presión. Los de muelle, aparte de otorgar frescura mientras duermes, este tipo de colchón distribuye muy bien el peso de los usuarios.

La firmeza  del colchón

Antes de comprar un colchón debes verificar que la firmeza de éste sea la correcta para tu peso, los muy firmes pueden generar un rebote de tu cuerpo en cualquier movimiento mientras duermes, por otro lado, los muy suaves o blandos pueden hacer que te hundas en él, lo que inmediatamente te generará fuertes dolores de espalda.

La firmeza del colchón para la mayoría de las personas debe ser media alta, por la anatomía del cuerpo, aunque existen patologías o deformaciones de la columna vertebral que ameritan otro tipo de firmeza, por lo general son prescritas por médicos fisiatras a cargo, por lo que siempre debe tener en cuenta la opinión de un médico si los dolores de espalda son crónicos.

Si compartes el colchón con otra persona, también tienes que tomar en cuenta que existe la posibilidad de que la firmeza que requiere tu cuerpo no sea la misma que necesita tu acompañante. Trata de conseguir un colchón con firmeza balanceada que beneficie a ambos.

Medidas de higiene postural mientras  estás en el colchón

Si bien es cierto que tener el colchón ideal ayudará  a evitar los dolores de espalda o disminuir los ya existentes, también es indispensable que adoptes las posturas correctas mientras descansas en tu gran almohadón en las noches, o incluso al levantarte en las mañanas.

Si quieres saber cómo limpiar tu colchón.

La postura para dormir más recomendada por los especialistas, es la posición fetal, acostarse de lado con las rodillas flexionadas, el cuello y la cabeza alineadas con el resto de la columna. Además, si es posible, coloca una almohada no muy gruesa entre las piernas para que se alineen perfectamente.

Otra postura que puedes adoptar mientras duermes es la de cúbito, la cual consiste en acostarte boca arriba con los brazos extendidos al lado del cuerpo, las rodillas levemente flexionadas con un cojín debajo. Si tienes la espalda un poco recta debes usar una almohada delgada debajo del cuello, en caso de que tengas la curva dorsal más pronunciada, mejor utiliza una almohada más gruesa.

Es preciso que alternes la postura mientras duermes, mantenerse en una misma posición tanto tiempo puede ocasionar algunos malestares musculares y agudizar los dolores de espalda.

Por otro lado, no debes pararte de inmediato de la cama, te sugiero levantarte de ella, girándote hacia un lado, flexionando ligeramente las rodillas, y con ayuda de los brazos debes impulsarte, hasta lograr sentarte para luego ponerte de pie.