3 Directrices dietéticas de la dieta de yoga

El yoga también investiga cómo la dieta influye en el bienestar y el efecto sutil que la esencia de cada alimento tiene en la mente. Aquí hay tres pautas dietéticas del yoga.

1. Alimentos ricos y pobres en prana

El Prana es el equivalente al concepto chino de chi. Una forma de referirse a la energía vital que comemos con alimentos frescos y que luego utiliza el cuerpo.

Los canales energéticos de la acupuntura son los nadis del yoga, los meridianos de los órganos son los dhamanis, y los puntos de acupuntura, las siras del ayurveda.

El Prana también entra en el cuerpo con la respiración, así que una buena respiración ayuda a disminuir el hambre.

Los alimentos que pierden prana (precocinados, procesados, congelados, cocinados en microondas…) pueden favorecer la obesidad, ya que la persona ingiere más cantidad en busca de prana o energía sutil que le falta.

2. Come más inteligente

El yoga ofrece buenas pautas dietéticas y te invita a comer con satisfacción, gratitud y conciencia.

  • Tranquilidad: manténgase tranquilo durante la comida, no discuta ni evoque experiencias desagradables. Una conversación agradable y un ambiente lleno de afecto facilitan la digestión y la asimilación.
  • Saborea lentamente: la digestión comienza en la boca. Saborear la comida y masticarla bien estimula el flujo de saliva y otros jugos digestivos. Muchas personas que sufren de gases intestinales comen demasiado rápido. Puede ser una forma de cubrir el malestar interno.
  • Moderación: los estudios muestran la relación entre una dieta baja en calorías y la ausencia de obesidad, diabetes, hipertensión y arteriosclerosis. El hecho de no llenar completamente el estómago permite hacer frente a situaciones estresantes y fomenta una mayor esperanza de vida.
  • ¿Crudo? Sí, gracias: incluye al menos un plato crudo en cada comida. De esta manera la dieta será más alcalina y rica en antioxidantes y otros fitonutrientes que previenen enfermedades.
  • El ayuno de valor: en muchas enfermedades el yoga imita a nuestros animales de compañía y utiliza el ayuno y la ayuda de plantas medicinales. El simple descanso digestivo proporciona energía extra que el cuerpo aprovecha para deshacerse de lo que sobra y regenerar la salud.
  • Criterio e intuición: los sentidos son el punto de encuentro entre lo que nuestro cuerpo necesita y la comida. Aumenta tu sensibilidad y aprende a escuchar lo que el cuerpo te pide. Déjate guiar por la intuición y disfruta de la textura de los alimentos, percibe cuidadosamente su sabor y acéptalo como un regalo de la naturaleza. No te fuerces a comer algo que no te guste, pero evita comer sólo las cosas que más te gustan.

3. Formas de hacer la dieta más saludable

Cocción ligera: las verduras deben cocinarse lo más ligeramente posible para preservar sus cualidades. Lo ideal es cocinarlas al vapor o saltearlas al wok.

Más legumbres: son una fuente óptima de proteínas, y más cuando se combinan con cereales, como en el kitcheri, plato hecho con judías mungo y arroz basmati.

Ración justa: El yoga propone cocinar sólo lo que se va a comer, porque el sobrecalentamiento priva a las comidas de gran parte de su prana o energía vital.

Más integral: Un cereal integral puede dar origen a una planta, por lo que es preferible a las harinas y cereales refinados, menos equilibrados y nutritivos.

Ensaladas: se aconseja comer diariamente fruta fresca y una ensalada variada que combine diferentes texturas (trozos enteros, rallados, en rodajas…).

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